Lago d’Orta, Omegna


Esta vez voy a saltarme la experiencia de la carrera, esta vez me la guardo para mí, si acaso tengo la oportunidad personalmente me dará gusto contárselas; esta vez tocan las lecciones aprendidas sino no habría sentido alguno en el tiempo invertido para escribir y hacer pública la vida. Bajé del gallo-gallina que me traslado de regreso a UTLO Village a orillas del Lago d’Orta justo en el punto de Salida/Meta a un costado mi Albergo, bajé con la vista hacia la meta, y le di la espalda alejándome hacia mi habitación, pensé no por esta vez, era momento de reflexionar…
Ouch! Sí, pero es parte del juego, y las reglas se establecen priorizando la seguridad de quiénes jugamos el juego, no llegué a tiempo al corte, fin de la historia, no importa la razón. Disfruté cada paso, cada paisaje, cada río, cascada, disfruté tanto caminar entre alfombras de hojas de los árboles que el otoño ha fabricado, la tierra húmeda, el sonido de las campanas en los cuellos de los rebaños de cabras que huían a mi paso, el sonido de la lluvia, la niebla en la cumbre de cada montaña que me vio llegar, y tal vez muchas de estas cosas que posiblemente nadie más vió por la ruta que llevaba, es cierto hubo varios instantes en que desfallecí y pensé que era imposible seguir, pero seguí, mi cabeza jugó conmigo muchas veces. Me viene a la mente cual flash back, cuando llegué al punto y todos en italiano me preguntaban donde andaba, y que perdieron mi registro desde hacía horas, se acerca un amigo italiano que hice en la carrera y que había dejado atrás desde el kilómetro trece (13) me enseña su GPS y a la par del mío vemos 10kms exactos de diferencia, y no pienso absolutamente nada. Alguna vez alguien me preguntó algo así como, si consideraba un fracaso viajar lejos y no terminar una carrera. Pude entender por lo poco que conocía a esa persona sus motivaciones para hacer una pregunta como esa, no viene al caso. Creo que cada uno tiene motivaciones diferentes, para mí simplemente no es una opción quedarme y ser un espectador de lo que hacen los demás, a mí me gusta salir y ¡vivir al máximo! Quedarme y no intentarlo es el fracaso, cuantas personas están paralizadas por el miedo, por un «si tal vez yo…»

Pienso siempre, más, en los últimos meses, en por qué estoy acá, hacia donde voy, correr me permite re-conectarme conmigo, con la naturaleza y con la vida, es cuando menos un viaje espiritual, recibo mi dosis de humildad, y reajuste del ego, todas las carreras y todos los viajes me permiten encontrar un punto de mejora.
Toca regresar, mejorar la estrategia, reforzar puntos débiles, entrenar más y volver a intentarlo.
Me cambié, tomé una ducha más larga que de costumbre mientras reflexionaba, me pusé ropa limpia, bajé al restaurante, me comí una pizza de la casa y pedí cerveza, luego me fui a dormir en paz, sabedor de que dejé todo en la competencia y sobre todo la disfruté al máximo, pero sobre todo sabiendo que mañana (hoy) sería una persona diferente, una persona mejor.
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We don’t came for the prize, we came for the fun and the view!

To the people, to the fellow ones, to the tribe. Run free, más Korima.
Desde el Lago d’Orta, Omegna en Italia para el mundo. Carlitospress 2.0 refurbished!